Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Realidades

Sueños que van en bolsas de hielo al mar

La felicidad tarda pero… llegará?

Dicen que la felicidad tarda pero llega, cuantas veces nos han dicho como una medida de consuelo, “ya vendrán tiempos mejores” o “después de la tormenta sale el sol”, etc.
Es cierto que en muchas oportunidades da una rabia infinita cuando alguien con la mejor intención del mundo nos dice esta innumerable cantidad de frases cliché que en si mismas no tienen ningún valor curativo, no desaparecen la angustia, ni menos aun nos solucionan los problemas, sin embargo, encierran una cuota de verdad, que muchas veces no podemos ver producto de la angustia del momento que estamos viviendo, no somos capaces de ver salidas o posibles soluciones a nuestros problemas, entonces aparecen nuestros amigos, familiares y seres queridos en general con aquella frasecita mágica que creen aliviara todo nuestro dolor.
Los seres humanos hemos sido creados para vivir la vida, lo que implica sufrir y reír, por lo tanto es muy cierto aquello de que la felicidad tarda pero llega, debido a que no es posible una vida de eterno sufrimiento. La vida consiste en pequeños momentos de felicidad que nos permiten asegurar que ésta existe realmente y que es solo esquiva para aquellos que se esmeran por taparse los ojos para no verla.

OPEN MIND…

Definitivamente hemos empezado una nueva época, el mundo avanza inevitablemente y nos exige un cambio de mentalidad para muchos aspectos de nuestra vida. En los últimos años han ocurrido acontecimientos que nos han obligado hacer uso de una “Open Mind”. Una larga lista de sucesos han debido ser incorporados a nuestra cultura, incluso hemos debido incorporar a nuestro idioma, conceptos extranjeros. Hemos debido tolerar que las nuevas tecnologías nos impacten a diario, el descubrimiento de un código genético que ha permitido jugar con la génesis de la vida, la existencia de seres fosforescentes, la unión conyugal de personas del mismo sexo, en fin podría continuar mencionando una larga lista de acontecimientos, que hace algunos años atrás nos hubieran parecido francamente aberrantes.
Creo que esta cadena de acontecimientos, nos han llevado a ser lo que somos hoy, seres un poco más tolerantes, que manejamos muchos más códigos e información para incorporar en nuestros parámetros de realidad, en cierto modo hemos dejado de ser aquellos trogloditas del pasado que no concebían una realidad desestructurada, esos que jamás hubieran considerado que su país pudiera estar gobernado por una mujer, pero que en la actualidad son capaces de elegirla democráticamente, de reconocer sus capacidades, de aportar a la igualdad de genero. La verdad es que me siento feliz de saber que mi país es cada día más maduro, que avanza con las épocas y que mira al futuro con mente abierta.

La ultima Bitacora del año 2005

Creo que la ultima bitacora del año no será escrita, simplemente por lata, esa es la verdad... pero quiero aprovechar este espacio para enviarles un saludo a todos mis amigos, a los que se dieron la lata de leer mis "reflexiones", a los que dejaron su aporte en esta bitacora y tambien para aquellas personas que no tuvieron un buen año...
bueno lo tipico... que tengan un buen año, pero de corazon que asi sea, que las vida les sonria cada dia más, que nunca les falta amor y sigan buscando la felicidad que en algun lugar esta esperando por ustedes, un beso grande, los quiero mucho....



FELIZ AÑO 2006!!!! PARA TODOS!!


Valeska Arenas San Martín.

El viejo pascuero, y ese ¿quien es?

La identidad chilena, la mayoría de las veces esta basada en ritos o tradiciones importadas de culturas que se alejan de nuestra realidad como país, por lo que en ocasiones estas nos resultan absurdas cuando se intenta adaptarlas a nuestras celebraciones. Es cosa de imaginarse lo ridículo que resulta por esta época ver a un pobre viejo vestido de rojo, realizando un sacrificio sobrehumano por soportar cuarenta grados de temperatura, en un trineo de cartón manipulado por unos animales exóticos que con suerte hemos visto en fotos.
Esta importación cultural absurda, a la vez hace insostenible la ilusión del viejo pascuero, ya que no existe un niño capaz de creer que en cada esquina se encuentre a un individuo absurdamente abrigado, un tanto desnutrido y totalmente alejado de aquel viejo navideño robusto con voz ronca, barba frondosa que figura en los comerciales de coca cola, que por cierto también es una importación extranjera, y para que hablar de la propaganda excesiva que presentan las multitiendas donde aquel inocente anciano se ha transformado en una suculenta tarjeta de crédito que brinda todas las facilidades del mundo para que quedes endeudado hasta marzo del próximo año.
En realidad me pregunto que necesidad hay de recurrir a ese gordo bondadoso que le entrega regalos a los niños del mundo, si se supone que la idea es mantener una ilusión y cada vez existen menos niños que creen en él. ¿Será que los niños de la actualidad han perdido la inocencia o será que han adquirido el vicio de la globalización que les permite ver que hemos adoptado a un gordo extranjero que no tiene nada que ver con nosotros?. En todo caso bienvenidos aquellos que pueden mantener la ilusión de que el viejito pascuero todavía existe...

A rostro cubierto

Indescriptible, inentendible e impredecible es la conducta humana. Tratar de entender que piensa, siente o porque actúa de determinado modo una persona se transforma en toda una odisea, puede ser que esto se deba a que contamos con repertorios conductuales, tan absurdamente ridículos e inconsecuentes con lo que pensamos o sentimos, que a los ojos de los demás resultan una aberración.
Podríamos decir que ésta es la enfermedad actual, esa incapacidad de actuar consecuente con lo que somos, de vivir una constante lucha por ocultar lo que sentimos, o lo que realmente queremos expresar, utilizando compulsivamente esa mascara social que se ha enraizado en nosotros pasando a formar parte de nuestro ser.
La sinceridad ha dejado de ser adaptativa en un mundo en el cual se privilegia, el doble estándar, la mentira y la hipocresía, donde se premia al que no siente, al que compite, al que logra utilizar todos los recursos de los que dispone para lograr los fines que se propone, no importándole si para lograrlo es necesario utilizar las manipulaciones más obscenas y a las personas más nobles.
Creo que a modo de consuelo, la sinceridad solo posee un efecto a largo plazo, es el logro de un bienestar personal, difícilmente transferible, que si bien por una parte implica riesgos para sobrevivir a una sociedad que no la tolera, por otro lado otorga paz, bienestar individual y crecimiento personal, pero también entrega desilusión, sufrimiento y la convicción de que estamos ante un mundo en el que cada vez se privilegia más el caminar a rostro cubierto.

Realidades © Todos los derechos reservados al autor
Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom.
Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.